Sostiene Rosa Vázquez Recio que “dar la voz” a alguien puede quedar reducido a un acto de solidaridad o caridad y convertirse, incluso, en una forma de reproducir relaciones de dominación ya existentes. En cambio, la escucha, la mirada y la atención se constituyen como actos de reconocimiento, actos ético-políticos y prácticas de emancipación.
En el contexto actual, donde resulta necesario recordar que la erradicación del patriarcado continúa siendo una lucha plenamente vigente, consideramos fundamental escuchar, mirar y atender las historias que las mujeres en situación de (Dis)capacidad tienen para compartir sobre sus propias vidas. Que puedan narrar, decir y contar sus experiencias en torno a múltiples dimensiones de su trayectoria vital: la infancia, la adolescencia, la sexualidad, el trabajo, la educación, entre muchas otras.
El presente trabajo surge de la Convocatoria realizada en el marco de la Comisión de los Derechos de las Personas con Discapacidad del Instituto Patria. El equipo de trabajo estuvo integrado por Adriana Friedman, Teresa Garzón Maceda, Jackeline Nasif, Paula Rodríguez, Valeria Talavera y Silvia Vera.



