Hablar de Leopoldo López Forastier es, siempre, un placer. Hacerlo desde las páginas del prólogo de una obra que pone en valor su trayectoria como intelectual brillante, como profesional comprometido con los Derechos Humanos y como militante popular, es toda una responsabilidad. En primer lugar, porque el Lic. Juan Carlos Aguilar, el autor de este libro, realizó una precisa síntesis sobre la vida, el pensamiento y el accionar de Leopoldo y, con ello, nos ha dejado poco espacio para aportar algo novedoso o diferencial en estas líneas preliminares. En segundo plano, porque estamos ante una de las figuras centrales del pasado provincial, frente a la cual no tenemos más opciones que opinar con seriedad y criterio.

PEPES 1973 – SEPES 1974
En el contexto del cincuenta aniversario del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976 y sus trágicas secuelas que condicionan nuestra vida social


